jueves, 26 de febrero de 2009
INTENTARLO Y NO CONSEGUIRLO NO ES FRACASAR

Fuente: MÁS ALLÁ DE LA LIBERTAD Y LA DIGNIDAD
No resulta sorprendente comprobar que, por lo que al mundo real se refiere, la palabra utopía significa inviable o no factible. La Historia parece confirmarlo; varios diseños utópicos han sido propuestos a lo largo de casi dos mil quinientos años, y la mayoría de los esfuerzos llevados a cabo para darles realidad, han terminado en ignominiosos fracasos. Pero la evidencia histórica está siempre contra la probabilidad de cualquier novedad; ése es el significado que se da a la palabra historia. Resultan improbables los descubrimientos científicos y los inventos; eso es lo que está implícito en las palabras descubrir e inventar. Y si economías planificadas, dictaduras benevolentes, sociedades perfeccionistas y otras aventuras utópicas han fracasado, debemos recordar que también han sucumbido culturas no planificadas, no impuestas, e imperfectas, respectivamente. Un fracaso no es siempre una equivocación; puede que sea, simplemente, lo más que se pueda hacer dadas las circunstancias. La verdadera equivocación es renunciar a seguir intentándolo.
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